...Creo que lo contrario de construir es contraer...
...Los preparativos de la construcción han hecho imposible que me pasara por aquí...
...Ahora todo está en marcha. Siempre hay una primera vez. Adoro las primeras veces: los primeros pasos, las primeras calles, los primeros sabores, besos, cuerpos, ciudades...
...Hoy me sumergiré en una de esas primeras veces...
Les dancings étaient fermés, il faisait froid dans les maisons, on ne sortait de sa ville que pour aller chercher de la nourriture dans les fermes et, au moins pour ce qui concerne Paris, les théatres ne déemplaissent pas. Les fenêtres des escaliers étaient badigeonnées de bleu, dans les appartements il était obligatoire de calfeutrer les fenêtres et un volontire local appelé "Chef d'îlot" s'assurait, en passant dans les rues, que le black-out était bien observé; si une limière filtrait d'une fenêtre, il donnait un coup de sifflet d'avertissement. Aucun monument n'était éclaré et sourtout par la tour Eiffel; bref, il s'agissait, pour les Allemands et le gouvernement de Pétain, d'avoir la certitude que Paris n'était pas repérable vu d'avion. Ce qui n'empêcha guère les Anglais, en 1943, de bombarder le quartier de La Chapelle et particulièrement l'immense magasin Dufayel, due de Clignancourt, où l'on avait entreposé je ne sais quoi. Paris ne méritait vraiment plus le sournom de ville-lumière, chaque personne sortant le soir était munie d'unie petite lampe électrique qu'elle allumait de la sortie du metro jusqu'à chez elle afin de ne pas buter dans les trottoirs; d'après mes souvenirs, le film de Sacha Guitry, Donne-moi tes yeux, est le seul à rendre compte fidèlement de cette realité du black-out.
Pour montrer à quel point les intructions de black-out étaient strictement observées, il me suffira d'indiquer qu'il n'était pas rare d'entendre des couples d'amoureux faire l'amour das la rue, debout, devant des portes cochère. Mon jeune âge à l'époque ne me permet, hélas, de ne déposer ici que comme témoin auditif.
François Truffaut, en el prólogo de Le cinéma de l'occupation et de la résistance de André Bazin.
P.D. La foto esá tomada de aquí. Miguel Ángel Maya 23 de diciembre de 2013 *
...Billy Wilder decía que tenía al lado de la máquina de escribir una fotografía de Ernst Lubitsch y, cuando notaba que las ideas remoloneaban para salir, o que perdía brillantez, o que no encontraba la solución a una escena, se preguntaba cómo lo habría hecho Lubitsch, cómo saldría él del atolladero...
...Algo parecido me pasa a mí con Billy Wilder. Está aquí, enfrente, mirándome socarronamente. Está aquí, junto a la pantalla, repitiendo la escena en la que Marilyn camina con una maleta y un tren suelta un bufido de vapor: está aquí, opinando sobre el Caso Bárcenas, sobre el despropósito de esta miserable clase política, sobre los hijos de puta que dicen representarnos mientras nos estafan en horda la caterva de chorros, delincuentes, malnacidos, repugnantes representantes de este siglo XXI cambalache, problemático y febril; está aquí, mirando con hastío la ceremonia de la renuncia del Papa; está aquí, compartiendo mi música sacra y mis miedos médicos y mis hipocondrías...
...Yo siempre que he dudado qué hacer con mi vida he pensado qué habría hecho Bogart. Me he parecido demasiado a Woody Allen en Sueños de un seductor, pero se ve que me estoy haciendo viejo, y como buen viejo, siento esa querencia por mover los hilos: ahora, que me encuentro perdido y touché pienso qué se le ocurriría al viejo Wilder para salir de esta...
...Ahí está, mirándome y salvándome (me dicen que uso muy a menudo y muy sintomáticamente el verbo "salvar": como si lo que me "salva" estuviera en un primer plano de mi día a día), y ahí estoy yo, refugiándome de la lluvia en su mirada y en sus escenas: colando los spaghetti sobre una raqueta mientras la ascensorista de mi vida se recupera de un intento de suicidio...
...A veces pienso que la enfermedad abre miradas. La sensación de que algo falla en el cuerpo abre unas posibilidades que no estaban planeadas: como cuando uno escribe una escena concreta sabiendo que está materialmente limitado: y quita actores, o quita objetos, o palabras, o vestidos, dejándolo todo más desnudo, más esencial, más vacío, y obligándose a que lo más básico se convierta en memorable...
...En estos momentos de incertidumbre que tiene que ver con los diagnósticos médicos sucede que, en los procesos corporales del universo, cae un meteorito y pasa por delante mientras conduces y es casualidad que no te caiga encima, o de repente sucede que uno elige vivir en la casa que unos ladrones deciden robar y te matan, y ese azar sí quiere que estés ahí...
...No sé por qué me da por pensar en esas cosas precisamente ahora...
...Estoy escribiendo un guión crudo cuya protagonista es una mujer frágil que decide desmentir o rehacer o desbaratar o desandar o negar lo que hizo, o tratar de continuar como si en su momento no hubiera decidido lo que decidió...
...Sé cómo termina. Conozco la última escena. Y todavía no he podido escribirla porque me recuerda tanto a mí que me da miedo decírmelo...
Miguel Ángel Maya
17 de febrero de 2013
P.D. El vídeo es la Carta a Jonas Mekas nº 3 de José Luis Guerin.
...Me acuerdo de Mr Bogart malherido en aquel barco a la deriva, mirando por la escotilla a Mr Edward G. Robinson antes de poner rumbo a Cayo Largo...
...A veces me pongo el momento de ese regreso con Bogart oprimiéndose la herida de su abdomen de regreso a la voz rota de Bacall en aquel motel...
...Paseé por las calles sevillanas de este cálido invierno. Firmé un contrato de edición. Corregí un manuscrito. Me compré un sombrero. Me batí a duelo. Te olvidé en esta especie de barco a la deriva que sabe a jazz y a decepción. Dentro de unos días moriré en París con aguacero. Escucharé a la Bersuit cantando mi caramelo. El viento te levantará la falda como a Marilyn. Y yo estaré allí para no perderme detalle...
...Los aniversarios redondos son a veces así de inesperados...
...Y ya con este reguero de pólvora digamos que se está barruntando un punto y final: un punto y final con la insolencia de los asteriscos a pie de página, de las notas en los márgenes, o de los puntos y seguido, contundentes como los puntos y aparte o los suicidios inesperados...
...Digamos que cuando te convertiste en futuróloga y me guiñaste el ojo de cristal que usabas como bola para predecir, para prevenir, para perecer, sin ni siquiera despeinarte con esa brisa cálida que traías, junto con los naipes, las trapecistas y la mujer que el mago cortaba en dos, y todos nosotros devorábamos en los asientos de atrás, en las camas de atrás, en los desvanes... Digamos que cuando te convertiste en futuróloga yo ya había dormido bajo el cielo del Sáhara, como Saint-Exupéry, después de aquel terrible accidente en las dunas de Egipto...
...No es fácil escaparse de una película francesa y estar caliente, haber leído a Foucault, haber sido el último peluquero de Foucault antes de que Foucault tuviera por cabeza una privilegiada y prodigiosa bola de billar, y ser la estrella de este espectáculo de circo: ser la mujer cocinada y devorada por todos, ser la mujer serrada por el mago, ser la que reparte los naipes, la que monta a caballo, la que está en llamas, la que necesita un último aliento, llámese solo de violín, llámese infierno...
...La extraña danza de la tierra sobre su eje tiene sus tiempos, sus ritmos, sus manías... ...La carne y los huesos se acostumbran a los faros apagados en mitad de un suave punto, perdidos en un extremo de la Vía Láctea. Ahora ves el mar desde el aire. Es un milagro. E ora viaggi, ridi, vivi o sei perduta. ¿Y quién eres ahora?...
...Enjugo trocitos de carne estratégicos con la yema de los dedos, donde te sigo lamiendo todavía, en una postdata de jazz lento y de piel sedienta todavía... ...Engullo kilómetros de titubeos y de no vaya a ser que y de no, mejor mañana, y de, no, mejor no marques otra vez ese número, ya ayer tuviste tu dosis de voz soñada, y de acento y de cadencia, qué prisas, cuánta hambre... ...Faltándole a los puzzles deseando salvar tantas distancias... ...I told you I was a fool... ...I Told you...
...Me he cansado de espiar, de ser testigo, teórico (en las fiestas dionisíacas el theorós era el único que se mantenía sobrio para después contarle a los demás, se supone no tan lúcidos desde el punto de vista perceptivo -¿o sí? - lo que había pasado), juez, parte, margen, epílogo, de arder a lo lejos, de ver pasar estos desfiles absurdos de hombrecitos minúsculos que transitan por el cielo de tu boca...
...Desde el balcón de la casa de mi amiga F. en El Cairo se veía un enorme edificio en construcción, y los techos estaban apuntalados con palos de madera. La brisa húmeda del Nilo llegaba al atardecer, y cuando el edificio en construcción se llenaba de sombras, me parecía estar ante una construcción hecha con gigantescos, pero frágiles, palillos de dientes... ...Me da miedo lo frágil que puede llegar a ser lo gigantesco...
...Desde las ventanas se ven cosas... ...Quiero decir, uno se encuentra cosas, realidad, vida, incluso metáforas, apenas se asoma a la ventana con un mínimo de sensibilidad o de esperanza o de cinismo...
...Y uno entiende por qué los fotogramas arden, por qué las cosas saltan en pedazos de buenas a primeras, el porqué de ciertos terremotos que muchas veces uno ya veía venir, igual que las arritmias o los insignificantes hombrecitos lenguaraces y musculositos que pasaron por el cielo de tu boca: siempre los veía venir desde lejos al anochecer, y bastaba verte a ti mirar sus sombras proyectadas y agrandadas por la luz de la luna para darme cuenta de que te parecían gigantes, aunque yo los veía como molinos minúsculos que odiaba...
...Entonces todo se convertía en un fotograma quemado, inesperadamente, como todo material incandescente y peligroso, en un circo poco divertido, en el mismo crimen de siempre, perpetrado con tinta roja, o china, en un inofensivo papel... ...Y, sí, para las crónicas, aullaba cansado a la luna...
Je ne trempe pas ma plume dans un encrier mais dans la vie
Blaise Cendrars
...Dangerous siempre me sonó a un personaje mitológico malvado y a la vez tierno... ...El cine tiene su reverso: la magia tiene su truco, y si te lo hubiera explicado alguna vez habría sabido a decepción... ...Yo siempre te dije que nunca te explicaría ningún truco, que nunca destriparía los relojes que lo marchitan casi todo, que nunca te revelaría el encuadre de nuestros besos, de nuestras lenguas que hacían bla bla bla, y a veces chapoteaban en saliva y a veces estaban secas y sabían a alcohol y a desierto...
...Pero sólo me creíste a medias... ...Te lo dije mientras caíamos, rodábamos incandescentes hasta el centro de la tierra (tenía reparo en llamarlo infierno), tú te llamabas Alicia y hacías whisky barato destilando flores que dolían, a las afueras de Wonderland: el desierto y el whisky eran incompatibles ya entonces a pesar de que el guión que yo (nos) había escrito era perfecto...
...Estabas sola, eras el animal más bello y acorralado del mundo: yo soñaba tus labios y tú sobrevivías. Supongo que mi deseo y tu supervivencia eran lo único que nos mantenía vivos, el único puente por el que pasear o arrojarnos. Tu hábitat natural deberían ser los fotogramas en blanco y negro, aunque cuando tengo tus ojos a centímetros no puedo parar de inventarme historias... ...Todas terminan con un beso y con música...
...Nunca nos habíamos besado antes. Por eso la otra noche me sentí un poco como si estuviera en las tripas del rodaje que había planeado: un revólver imaginario en el bolsillo, esas cámaras y esas luces y esos cables por medio, tus labios obviando y olvidando las distancias con los míos y el director diciendo "corten". El caso es que más allá de tus ojos de cine yo seguí cayendo y callando a partes iguales... ...Después conduje un plymouth por un decorado vacío, a través de la noche, y no conseguía olvidarme de aquellos dos segundos repartidos en beso y medio de cine. Se me habían olvidado los demás ojos y las órdenes del director...
...Supongo que eso es lo que casi siempre pasa cuando se sueña con volcanes, cuando uno arrastra sueños desde su infancia, y cuando todos los guiones que soñó escribir tienen a la misma protagonista, el mismo color sepia de los fotogramas, las mismas frases: "¿sabes silbar?", "miénteme, dime que me has estado esperando todo este tiempo", "salías en los sueños de un amigo mío"...
...De no haber sido por esta cierta cobardía, acentuada por las hipocondrías y por el jazz, habría hecho lo imposible, habría formado parte de todos los ismos (equilibrismo, travestismo, dadaísmo, estravismo) por que tu oreja oyera cada uno de los latidos que me restan hasta el último, como una música feroz capaz de manchar como una pintura fauvista los pentagramas más inofensivos: ¿te acuerdas cuando escribía pentagramas sobre las teclas del piano?... ...Me alegra que nos acordemos de los mismos besos, pero lo importante es la música, ¿también te acuerdas de la música?...
...Me apuesto lo que sea a que sigues guardando los mismos cuadernos repletos de pentagramas garabateados en los mismos muebles que hace años: yo me acuerdo de tu ropa interior, de tus lunares, de tu piel, de las cuatro paredes, de las yemas de tus dedos sobre el piano, de tus rótula moviéndose cuando levantabas el pie del pedal derecho, descalza, del olor a suavizante que dejabas en la banqueta del piano... ...Sé que me has olvidado, pero después de todo incluso tu olvido puede convertirse en literatura... ...Escribir, escribirte, escribirnos, sigue siendo peligroso...
Miguel Ángel Maya Sevilla, 28 diciembre, 2010
P.D. La primera foto es de Noemi Conesa. La segunda es de María León Barrios, y está tomada por Gustavo Carballo. El pentagrama está tomado del facebook de Cristina Andrade Otero.
...Hoy, especialmente hoy, me gustaría correr hasta llegar al mar: dejar de corregir manuscritos, dejar de ver llover, dejar de echar de menos el piano, dejar de esperar que salga el café, dejar de buscar o encontrar o hacer que se busca o se encuentra... ...Cuando vivía en Nápoles lo hacía, porque Nápoles abraza el mar y porque el mar estaba a unos veinte pasos o cuatrocientos golpes...
...En estos días me siento raro cuando camino por Wonderland... ...Quisiera esperarte y llamarte, amor, pero no por teléfono y que tú cogieras un taxi y cruzaras la desmedida realidad de diciembre por verme y desperdigaras sobre la colcha todos tus sueños y líquidos. No. Me refiero a llamarte a gritos, hacer señales de humo, crear un código semántico que nos transportara a las antípodas, que captaras al vuelo, como si no te importara ni siquiera mi falta de elegancia o mi empeño en corregir manuscritos o en asaltar pianos, que sólo tuviera sentido para decirnos el uno al otro que se trata de elegir entre el mar o la vida... ...Y que frente a este Wonderland de cartón piedra no cabe más salvación que las antípodas, las señales de humo o lo que queda de ti al otro lado del teléfono...
Miguel Ángel Maya Sevilla, 20 diciembre, 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Para Sybilla Cardinale
-Donc, tu m'aimes totalement... -Oui, je t'aime totalement, tendrement et tragiquement... -Moi aussi, Paul...
...Me pasan cosas muy raras...
...Anoche vi un capítulo de Six feet under en Cinetube. No sé por qué, cuando terminó, en vez de ver otro, metí en el buscador de la página Aquellos maravillosos años. Ya una vez lo hice y no había nada, pero ahora sí: estaban las dos primeras temporadas, y vi el primer capítulo, 1968...
...Ahora quería verlo con los ojos del guionista: los documentos word del disco duro repletos de escenas, letra courier, cuerpo 12, interlineado simple (tan distintos al times new roman, cuerpo 12, o al garamond, cuerpo 14, interlineado doble de la "literatura") demuestran que lo soy, o al menos eso creo, o eso me digo frente al espejo en mis particulares sueños de un seductor, mientras me afeito o me peino para atrás el pelo, y frunzo el ceño y digo "muñeca" y "nena" (palabras que jamás diría en la vida real, fuera de un fotograma o del baño) y repito para nadie diálogos de películas en blanco y negro...
...El caso es que no pude verlo más que con los ojos de quien veía Aquellos maravillosos años con once años, cuando Kevin Arnold tenía mi edad (mucha gente me decía que Kevin y yo nos parecíamos, incluso mi prima Ana, que quería ser actriz, y con quien yo soñaba ir a una ceremonia de los Oscar, porque cuando yo veía Aquellos maravillosos años decía que iba a ser director de cine, y daba por hecho que estaría nominado alguna vez)...
...En ese capítulo, Kevin y Wendy se dan el primer beso... ...El hermano de Wendy, a quien Kevin admira, acaba de morir en Vietnam, todo es raro, el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos, sólo que cuando yo vi esa escena todavía no había visto Casablanca, y tampoco había besado nunca, pero recuerdo que el corazón me latía de un modo extraño... ...Yo también quería que en mi primer beso sonara la música de Percy Sledge... ...Traté de recordar cómo era ver un primer beso sin haber besado, cómo era ver un primer beso de alguien que tiene tu misma edad, once años, mientras cenas con tu padre, tu madre y tu hermana...
...Mi primer beso no tuvo música de Percy Sledge, ni siquiera tuvo música... ...Lo di cuando ya había visto Casablanca. Ella se llamaba Silvia, y era de Castilleja de la Cuesta, y tenía trece años (uno y medio más que yo), yo estaba enamorado de ella, pero yo a ella no le gustaba... ...Me besó para darle celos al chico que le gustaba... ...Fue un beso torpe, en el que quise fingir que ya había besado antes, pero fue un beso sin música: yo sabía que ella lo hacía para darle celos a Jesús, aunque en realidad todavía no sabía que se podían hacer cosas para dar celos, por eso fue también un beso triste... ...Cuando terminó el beso, y ella me llevó de la mano a la fiesta, sabía que todo se había terminado: ella quería que él me viera aparecer de su mano, y a partir de ese momento todo iba a ser una danza sutil entre ellos dos y en la que yo no pintaba nada... ...No sabía que podía haber danzas sutiles en las que uno no pinta nada, pero al igual que cuando uno ve en la pantalla un primer beso sin haberlo dado, es capaz de darse cuenta de cuándo no pinta nada entre dos, aunque nunca haya sentido que no pinta nada...
...Ver cómo Silvia y Jesús se besaban al final del verano sí que me dio bien en el corazón, sin previo aviso, tan de pronto, disparando tan preciso...
...Después de ver el primer capítulo me puse a recordar: me acordé de cómo esperaba los martes para ver la serie, cuando regresaba del conservatorio, los martes tenía solfeo y piano, y cuando llegaba a casa era de noche, veía la serie mientras cenaba...
...Me acosté recordando besos torpes y sin músicas, recordando el primer beso en el que pinté algo, recordando el gol de Koeman a la Sampdoria, El Club de los poetas muertos, a Juan, mi profesor de literatura, del colegio que con doce años me dijo que yo sería escritor, y que murió de infarto la misma tarde que el Depor le ganó por 4-0 al Milan, yo estaba en Nápoles y me llamó mi padre para decírmelo... ...Yo había estado en marzo en Sevilla, y fuimos posponiendo una cita hasta que tuve que volver a Italia: quedamos en vernos después del verano, pero cuando llegué a Sevilla él ya no estaba...
...Y me di cuenta de que guardaba memoria de todos los primeros besos que di a aquellas personas que luego significaron algo en mi vida. Me acordaba de absolutamente todos los primeros besos, pero curiosamente no recordaba ni uno sólo de los últimos... ...Era como si el último beso todavía hubiera quedado pendiente en todas las bocas que he besado... ...Me acordaba perfectamente, en cambio, del último beso de Kevin y Wendy, del último capítulo, del final alucinante de Aquellos maravillosos años, cuando cuenta que ella se marchó a París y que no dejaron de escribirse durante ocho años, y que fue a esperarla al aeropuerto... con su mujer y su primer hijo. Entonces suena la voz de un niño que dice: "¿Vienes, papá?" y él dice, "Sí"...
...Lo raro de todo esto es que me he pasado la mañana recordando cosas, cosas sin importancia, desconexas unas de otras, y cuando me he terminado de afeitar, a mediodía (con mis poses de actor de cine en blanco y negro que dice "nena" y "muñeca"), cuando he ido a quitar el cacharrito que se pone en el sumidero para evitar que los pelos atasquen las tuberías, he visto que había un pequeño plastiquito adhesivo... ...Supuse que sería de una crema o algo, del cartelito de un bote, no sé, algo así, pero cuando lo he sacado del cacharrito he leído "Recuerdo"... ...Llevo todo el día pensando de dónde ha salido y qué hacía ahí, justo hoy, justo al afeitarme, justo después de haberle dicho "nena" al espejo en medio de esta amnesia de mis últimos besos...
...Sé que es inverosímil, pero juro que es verdad (aquí está escaneado)...
...Tal día como hoy de 1922 nació en Brogden, un lugar perdido y munúsculo de Carolina del Norte en el que se plantaba tabaco, Ava Lavinia Gardner. Ésa es mi celebración de cada 24 de diciembre: darle gracias a la vida, a las conjunciones de astros, a las circunstancias de esa noche en que el padre y la madre de Ava decidieron hacer el amor, a esa lucha en el interior del útero de la madre de Ava, al espermatozoide minúsculo que fecundó e óvulo que fue creciendo, al líquido amniótico que la fue acunando y protegiendo hasta que decidió salir al mundo, a ese juego de azar casi carambolesco en el que el nuevo novio de su hermana tuviera una tienda de fotos en Nueva York y que colocara una foto suya justo el día que un productor de Hollywood pasó por esa calle y por qué demonios ese día pasó por esa calle...
...Todos los 24 de diciembre celebro lo mismo: ese día irrumpió en la vida, en mi vida, Ava Gardner, aunque yo el 22 de dicimbre de 1922 no era nada, no existía, no estaba: a lo sumo existían antepasados que a través de carambolas o azares hicieron posible que el 2 de julio de 1978 yo existiera y los ojos de Ava Gardner se cruzaran con los míos desde la pantalla y yo quedara fulminado por esos ojos de gata casi obscenos, estremecido, tocado, herido, para siempre...
...A lo sumo, por seguir jugando a las carambolas, el 24 de diciembre de 1922 pudiera ser que parte de mis antepasados hicieran el amor y, bueno, quién sabe si los procesos de la vida, en fin...
...Pero Ava Gardner siempre me miró desde el otro lado de la pantalla, que para mí se fue convirtiendo en una obsesión: yo quería estar dentro de los fotogramas. Quería que ellas me miraran de frente, quería haber estado ahí dentro en los momentos cruciales de mi vida...
...Quería haber pasado por casualidad frente a la Fontana di Trevi mientras ellos dos se equivocaban, quería que mis besos tuvieran música, quería estar en una barra de bar y que una chica se sentara a mi lado y sacara un cigarrillo y yo se lo encendiera, y ella me preguntara con altanería "¿Nos conocemos de algo?" y yo le contestara "Salías en los sueños de un amigo mío"...
...Yo quería aprender a silbar así, que ella me hubiera enseñado a silbar antes de irse a dormir a la habitación de al lado o de marcharse al mismísimo infierno. Yo quería haber estado en Rick's Cafe, aunque fuera en una esquina perdida del último fotograma, para ver cómo Ilsa y Rick se miraban con esos ojitos desamparados y tristes e incomprensibles...
...Quería que Marilyn me hubiera dado oportunidad de salvarla, porque recuerdo que siempre quise salvarla, abrazarla, reírme con ella tirado en la cama, y que ella me hablara a menos de cinco o seis centímetros de distancia, y sentir de cerca ese escalofrío dulce, cuando ponía el labio de arriba así, ese gesto suyo de hablar con la boca un poco de lado, haber sido capaz de saber qué es lo que ella buscaba para habérselo dado, o haber sido por veinte o treinta minutos el barrendero filósofo de Gilda...
...O que ella, Ava, me hubiera dicho tan solo, dentro o fuera de un fotograma, con los mismos ojos verdes, brutales, profundos y cenagosos de La noche de la Iguana, "está bien, Miguel Ángel, quédate a dormir conmigo, pero no creas que va a pasar nada entre nosotros"... ...Sólo esa posibilidad ya imposible, ese haber tocado el cielo que no fue, es lo que celebro cada 24 de diciembre... ...Que no es otra cosa que celebrar la vida, ¿no?, aunque sea fuera de los fotogramas en los que quise estar...
...Sólo hay un momento en que Madrid me gusta más que en agosto (sí, me gusta Madrid en agosto, cuando no hay nadie, sólo pereza, y se puede caminar por la Gran Vía a mediodía sin ser empujado, cuando echo de menos el sur y el mar y odio Madrid en agosto) y es los días de invierno con mucho frío y con el cielo azul... ...Pocas veces he visto en una ciudad un cielo más azul que el de Madrid, algunos inviernos...
...Hoy mi amiga burocracia y yo teníamos unos asuntos, y es bonito caminar por Madrid bien abrigado bajo un sol radiante. Es simpático entrar en un bar y tomarse un café mientras dos o tres madridistas lamentan el resultado de ayer: el obús de Ibrahimovic... ...Es curioso cómo es el ser humano: se ha pasado el Madrid jugando de pena y justificado sólo por el resultado durante dos meses. Ayer, que su discurso tenía que haber caído por su propio peso, opinaban lo contrario... ...Uno no puede evitar sonreír bajo la taza de café cuando recuerda el partido de ayer, y vio cómo su equipo jugó con diez tanto en la delicada seda como a cara de perro y además se llevó el gato al agua...
No hables más de mí (1984), cortometraje de Alberto García Alix protagonizado por él mismo, Silvio Melgarejo y Ana Curra
...Después del partido fui a la Filmoteca a ver Casablanca. Era la primera vez que la veía en pantalla grande. Sí, no me cabe duda que tengo que ver cómo hacer para pactar con el diablo y que me permita vivir mis últimos años de vida en los fotogramas de esa película, aunque sea como el más anónimo de los extras, el más perdido de los personajes secundarios, el más insignificante objeto...
...Y después decidir si merece la pena huir para siempre o no... ...Volver a este perro mundo o quedarme en el cine...
...Madrid amanece. Desde aquí veo los tejados, en los que siempre busco gatos, como en este diario que se debate entre el pudor del pornógrafo y el exhibicionismo del beato. Desde la ventana veo la enorme terraza de Gatsby. Incluso cuando el verano era terminal casi cada noche hacía una fiesta. No hay gatos ni luz ahora que los ejes de la tierra (que también me gusta que suenen, pa qué los quiero engrasar) y el sol y esa danza de órbitas se empeñan en llevar la primavera al hemisferio opuesto al que yo me encuentro... ...Se mueven cosas. Algún día contaré anécdotas acerca de mi doble vida (la de señor serio y la del escritor con una cara de amateur que no puede con ella y cuyos rasgos caricaturescos se acentúan más en ciertos hábitats como el de anoche), del dinero que me deben o debo, de los ladridos de los perros, de las putadas de la vida, de la mala vida, del peor maquillaje, del mejor cuerpo, de cómo ansío, de nuevo, el mar; de cómo lo necesito, de cómo lo espero, y me inquieto como un lobo excitado, como el pianista del océano de Baricco (¿Por qué pienso tanto en ese libro si me dejó absolutamente frío y le pillé todos los trucos? ¿Porque el protagonista es un pianista y está en medio del océano? Vamos, Miguelito, te creía más evolucionado, más gourmet, no sé, menos vulnerable. Pues ya ves, le digo al amateur que me mira en el espejo. Bajo el revólver, claro). A veces una concatenación de hechos lleva a un trago casi tan amargo como un paté de foie de una oca cirrótica. Sé que lo de la oca cirrótica lo he soñado esta noche. Sé que también he soñado con un parque de La Habana donde no me dejaban entrar. Creo que sé por qué he soñado todo eso, pero soy un pornógrafo pudoroso... ...Decía que se mueven cosas. Anoche sin ir más lejos, por ejemplo, volví a encontrarme con gente y conocí a gente. Uno o dos. Me guardo el as en la manga, claro, pero sé que estos encuentros no son fortuitos, y menos justo ahora que empiezo a escribir guiones y sueño con fotogramas de películas antiguas y Greta Wenderglaszt ha decidido escaparse de Cabaret en las tripas del difunto, y nadie puede hacer nada, y se va acercando un excitante punto y final... ...No creo que haya escrito todo esto porque Madrid amanezca. Tiene que haber algo más, pero no sé qué. Siempre terminan faltando gatos...
Cuando Lisa me dijo que había hecho el amor con otro, en la vacía cabina telefónica de aquel almacén de la Tepeyac, creí que el mundo se acababa para mí. Un tipo alto y flaco y con el pelo largo y una verga larga que no esperó más de una cita para penetrarla hasta el fondo. No es algo serio, dijo ella, pero es la mejor manera de sacarte de mi vida. Parménides García Saldaña tenía el pelo largo y hubiera podido ser el amante de Lisa, pero algunos años después supe que había muerto en una clínica psiquiátrica, o que se había suicidado. Lisa ya no quería acostarse más con perdedores. A veces sueño con ella y la veo feliz y fría en un México diseñado por Lovecraft. Escuchamos música (Canned Heat, uno de los grupos preferidos de Parménides García Saldaña) y luego hicimos el amor tres veces. La primera se vino dentro de mí, la segunda se vino en mi boca y la tercera, apenas un hilo de agua, un corto hilo de pescar, entre mis pechos. Y todo en dos horas, dijo Lisa. Las dos peores horas de mi vida, dije desde el otro lado del teléfono. Roberto Bolaño
...Esta mañana, en el andén del metro de Avenida de la Ilustración había un tipo absorto, asomado a las páginas de un libro rojo y gordo. Intuí qué libro era: lo leí hace tres años, en Nápoles. Me levantaba por la mañana para abrirlo y leerlo, mientras se hacía el café. Me lo llevaba al baño, al centro de internet donde trabajaba, donde tampoco podía dejar de leerlo. Cuando llegaba a casa, por la tarde, por la noche, después de cenar, antes de dormir... ...He visto mucha gente absorta con ese libro. Me gusta ver a las chicas leyendo en el metro, en un banco de parque, andando, subiendo una escalera mecánica. Y más si están leyendo ese libro. Un día, la chica que rompía las entradas en la puerta de una de las salas de los Renoir de Princesa también estaba sumergida en ese libro y ni siquiera me miró, ni miró mis entradas... ...El cielo de Madrid está centroeuropeo, hoy y ayer. Intuyo que mi vida va a cambiar. Lo huelo en el ambiente que me rodea. Lara me decía el otro día que quería que Madrid fuera otra cosa, y yo también lo quiero. Para eso he regresado, creo... ...Hoy quiero que todo sea seda... ...El otro día volví a ver Los Fabulosos Baker Boys y volví a estremecerme. Seda, terciopelo, humo azul de un cigarrillo con sabor a fracaso, y esa mujer sola cantando sobre un piano rojo, y ese hombre solo tal vez enamorándose o tal vez huyendo... ...Ninguno de los dos quería esperar nada...
...No recuerdo con claridad la primera vez que hice el amor. Mucha gente considera que traspasa una línea y que con ese hecho se puede considerar que ha perdido la virginidad (para no volverla a encontrar nunca). Yo, mi virginidad, la fui perdiendo poco a poco, y creo que no la he perdido del todo. Otro cuerpo es una topografía y un ritmo infinitos como para dárselas de sabiondo... ...Sí me acuerdo perfectamente de mi primer beso: recuerdo dónde fue, con quién, cómo, el corazón acelerado, el nudo en el estómago antes de decidirme, mis ojos abiertos y cerrándolos cuando ella los cerró, recuerdo que mis manos fueron torpes y no supieron dónde ponerse o posarse, qué tocar, qué acariciar, qué hacer; recuerdo mi boca seca, sus labios mojados; la poca habilidad con las narices; me acuerdo que yo besé por primera vez sepultado por los miles de besos que había visto en el cine: me gustaban los besos en blanco y negro, no entendía que ella le diera a él una bofetada y luego se besaran apasionadamente, sabía que ahí, entre las dos bocas, se escondía un misterio... Y luego estaba la música... ...La música de mi primer beso fue el silencio y el entrechocar suave y torpe de los labios. ¡Faltaba la música! ¡¡Los besos no tenían música!! Creo que por eso me gusta poner música cuando hago el amor: por el cine. Viene de entonces. No puede haber besos sin música... ...Lázaro habla en una de sus últimas entradas de esos cines de La Habana que ahora están en ruinas, después de haber albergado esa magia de las salas oscuras y las historias, de haber hecho llorar, reír, evadirse, pasar un buen o un mal rato en sus butacas. Me recuerdo empapado de lluvia, reconfortado en la calidez de una sala de cine. Me recuerdo triste y pidiéndole al cine que me salvara. Me recuerdo enamorado de quien no lo estaba de mí y tratando de entender qué haría Bogart en esa situación (esto todavía lo sigo haciendo). Recuerdo películas, escenas, diálogos, momentos, frases, miradas, gestos, al otro lado de la pantalla, y siento que forman parte de mi biografía, junto a los besos que no dí, a esos dos o tres segundos de incertidumbre que preceden un beso y que no supe o no quise ver, y me dí la vuelta, y todavía pienso por qué lo hice, y no pasó nada, como en el cine, y está perdido, tiernamente perdido, irremediablemente perdido... ...A mil besos de profundidad, como la memorable escena final de Cinema Paradiso...
...En estos días pensaba, en este blog sin gatos donde me he dado cuenta de que hablo de mí a través de otras cosas, y eso me gusta, porque tengo un escondrijo y a la vez tengo que tenía que dedicarle una entrada a Penélope Cruz, ¿por qué? porque me parece una grandísima actriz... ...Yo sé que no está muy valorada por estas tierras porque la chiquilla ha hecho algún que otro bodrio en Hollywood, y claro, aquí, que no se hacen bodrios (un momento, que voy a la estantería del salón y veo las películas españolas que han ido vendiéndonos los sucesivos suplementos dominicales de los periódicos nacionales: “Sobreviviré”, “Historia de un beso”, “Tiovivo 1950”, “Te doy mis ojos”, “El oro de Moscú”, “Planta 14”, “La ardilla roja”, “Celos”, “Historias del Kronen”, “Las grandes aventuras de Mortadelo y Filemón”... Ningun bodrio, como vemos, sólo Penélope ha hecho un montón de mierda cinematográfica, pero cobrando, supongo, cuatro veces más por los suyos...)
...Pero Penélope Cruz ha hecho "La niña de tus ojos", del Trueba, y "Volver" de Almodóvar, pero sobre todo, me dejó sin aliento en la película "Non ti muovere", de Sergio Castellito...
..."Non ti muovere" está basado en un libro (de la mujer de Castellito, pero no me acuerdo ni de la escritora ni del libro, por lo tanto, supongo que serán olvidables). Es la historia de un eminente doctor romano, acomodado, feliz, que la misma noche que tiene que operar a su propia hija, que ha tenido un gravísimo accidente de moto, se acuerda de una historia de amor dolorosa y mezquina que tuvo con una chica joven, de origen albanés, que no tiene dónde caerse muerta...
...No hay una sola actriz en este país que haya tenido el coraje de hacer un papel así (ella es la inmigrante albanesa) y además bordándolo, en los últimos tiempos. Nadie ha sido capaz, o, simplemente, nadie lo ha hecho. Sólo por esa chica destrozada a quien Penélope da vida y muerte en "Non ti muovere", como la Sofia Loren de "La cociara", o la Anna Magnani de "Mamma Roma", Penélope merecería estar en la Historia del Cine...
...Aquí, Penélope, hablando italiano (no como una española, sino como una albanesa, con dos cojones) le dice a su amante que el día que abortó fue a su casa, y que él estaba con su mujer, por eso se quedó lejos, y que ella, su mujer, se puso la mano en el vientre, y que entonces entendió todo... Le dice entonces que su vida ha sido siempre así. Él le dice "no vas a perdonarme nunca, ¿verdad?" "Dios no nos perdonará", dice ella. "Dios no existe, amor mío". "Esperemos", dice ella, "esperemos que no exista, amor mío"... ...A mí, su tristeza, me parece espeluznante... ...No digo más...
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
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Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.